Santi Moix

Su obra se caracteriza por romper con la imagen de continuidad, creando estructuras biomorfas, pinturas y esculturas como elementos en movimiento.

Santi Moix i Sala nació en 1960 en Barcelona.
Se dedica a la escultura, el dibujo y los grabados desde su estudio en Nueva York, aunque es en la pintura donde encuentra su lugar de reflexión.

Su obsesión es contar historias donde desarrollar su fantasía, sin perder el sentido del humor. Creador polifacético y observador, es un enamorado de la pintura India del siglo XV y encuentra sus fuentes de inspiración en maestros como Delacroix, Velázquez, El Greco, Picasso, Miró, Pollock y Mutzuo Takahashi, además de la literatura.

Con 14 años se fue a estudiar a París y después a Italia, donde conoció a Federico Fellini. En 1981 hizo su primera exposición individual en un pequeño espacio en Sant Cugat del Vallès. Más adelante, en 1986, pudo viajar a Nueva York gracias a la venta de uno de sus cuadros.

Ha realizado exposiciones individuales en Estados Unidos, España, Suecia, Bélgica, Japón y Francia, entre otros. Y en exposiciones colectivas en Reino Unido, Estados Unidos, España, Brasil y Alemania, entre las más destacadas.

Moix logró reconocimiento internacional en 2013 cuando Prada le encargó un gran mural para la tienda en el Soho de Nueva York. Su obra ha sido expuesta en múltiples exposiciones en todo el mundo. En 2018 realizó su famosa
intervención pictórica en la Iglesia de Seuri Dec en 2018. Recientemente ha expuesto en la galeríaPace Prints de Nueva York.